El arraigo social, familiar y laboral son los tres tipos de arraigos mediante los cuales puedes regularizar la situación si eres un extranjero extracomunitario.

La aplicación de uno u otro tipo de arraigo no modifica el resultado final, ya que con los tres tipos de arraigos consigues el permiso de residencia y trabajo por un año, pero hay grandes diferencias entre los requisitos a reunir en cada uno de ellos.

Estos son los diferentes tipos de arraigos

Hay que entender que el arraigo en extranjería permite conseguir la autorización de residencia y trabajo por un año. Una vez trascurrido este plazo, debes modificar dicha autorización a otro tipo de autorización, ya sea como trabajador por cuenta ajena, por cuenta propia o únicamente para residir sin realizar ningún tipo de trabajo.

Los requisitos para solicitar el permiso de residencia y trabajo por arraigo no son los mismos en cada tipo de arraigo en España.

Estos son los tres tipos de arraigos:

Arraigo social: puedes conseguir la tarjeta de residencia por arraigo social cuando presentes un contrato de trabajo de, por lo menos, un año de duración, a jornada completa o de 30 horas (si se presentan más contratos). Si no trabajas por cuenta ajena también puedes solicitar el permiso de residencia y trabajo si vas a crear un negocio. Si ninguno de éstos es tu caso, existe la opción de solicitar dicho permiso si dispones de los medios económicos para mantenerte durante el primer año de estancia y, además, de un seguro médico. Para poder solicitarlo debes encontrarte en España de manera irregular y haber residido por lo menos 3 años.

Arraigo familiar: el arraigo familiar da derecho a solicitar el permiso de residencia y trabajo. Para que éste exista, es necesario que seas padre o madre de un menor con nacionalidad española y que esté a tu cuidado. Otro supuesto que se considera arraigo familiar es cuando eres hijo de una persona que originalmente tenía la nacionalidad española.

Arraigo Laboral: el arraigo en España se puede conseguir a través del trabajo. Para ello, debes estar residiendo de manera irregular como mínimo 2 años y demostrar que has estado trabajando durante 6 meses. Como puedes imaginar, el trabajo debe ser irregular, es decir, sin estar dado de alta en la Seguridad Social. Esto complica este tipo de arraigo, ya que, para demostrarlo, es necesario una resolución judicial, una conciliación judicial o una resolución confirmatoria de infracción de la Inspección de Trabajo, que demuestre que durante ese tiempo has estado trabajando sin contrato.

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