Formas de reclamar deudas: El procedimiento monitorio

El art. 812 de la Ley 1/2000, de 7 de enero, de Enjuiciamiento Civil establece que “Podrá acudir al proceso monitorio quien pretenda de otro el pago de deuda dineraria de cualquier importe, líquida, determinada, vencida y exigible“. Entonces, el procedimiento monitorio es un proceso adecuado para aquella persona que pretenda reclamar una deuda a otra, siempre y cuando reúna las características siguientes:

  • Deuda líquida
  • Deuda determinada
  • Deuda vencida (ha transcurrido el plazo de vencimiento)
  • Deuda exigible

Además de las características anteriores, el acreedor debe poder acreditar la existencia de la deuda mediante un documento firmado por el propio deudor, con independencia de la forma, clase o soporte física en el que se encuentre; o bien mediante albaranes, facturas o cualquier documento similar.

El procedimiento monitorio se inicia mediante la interposición de la petición inicial de procedimiento monitorio ante el Juzgado de Primera Instancia del domicilio del deudor, haciendo constar en la propia demanda la identidad del deudor, el domicilio del acreedor y del deudor y el origen y cuantía de la deuda.

Una vez el Juzgado ha comprobado que la demanda reúne los requisitos mencionados, requerirá al deudor para que, en un plazo de veinte días, se oponga a la deuda o realice el pago. En este momento, pueden darse las siguientes situaciones:

1.- El deudor paga y el procedimiento se archiva.

2.- El deudor se opone al pago. El asunto se resolverá por el tipo de juicio que corresponda: si el importe de la deuda no excede de 6.000 euros, se resolverá mediante el juicio verbal (en una vista se propone prueba, se practica y queda visto para sentencia). Si, por el contrario, la cuantía de la deuda es superior a 6.000 euros, el acreedor deberá interponer demanda de juicio ordinario en un mes. Si no interpone dicha demanda, se procede al sobreseimiento de las actuaciones y se condena en costas al acreedor. Si la interpone, el juicio ordinario es más lento que el juicio verbal, dado que la proposición y práctica de la prueba se realizan en dos actos diferentes.

3.- El deudor no comparece ni se opone. En este caso, se admite el procedimiento monitorio y el acreedor podrá instar la ejecución contra el deudor.

El procedimiento monitorio es un procedimiento relativamente sencillo y rápido para que un acreedor pueda cobrar de su deudor. Sin embargo, pueden aparecer problemas cuando el deudor no tiene bienes o cuando está en domicilio desconocido. A pesar que cada caso hay que estudiarlo detenidamente, aconsejo utilizar el monitorio si se quiere reclamar deudas que cumplen con los requisitos estipulados en el artículo 812 LEC: líquidas, determinadas, vencidas y exigibles, siempre que se puedan acreditar documentalmente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s